Historia y datos interesantes sobre la yerba mate

La Yerba Mate es un producto de América del Sur, obtenido de las hojas y tallos tiernos del “Ilex Paraguariensis, así llamada por el naturista Hilaire. Planta de la familia de las aquifiláceas, que nace y se desarrolla prodigiosamente entre los 18 y 30 grados de latitud sur, alcanzando su mayor desarrollo en las vertientes de los ríos Paraguay y Paraná, zona comprendida en la parte oriental de la vasta región denominada, desde fines del siglo XVI hasta fines del segundo tercio del siglo XVIII: Provincia Paraguaria, que abarcaba, además de la actual República del Paraguay, la Argentina, el Uruguay, parte de Bolivia y Chile”.

Dice el Dr. Emilio Anastay en su libro “Le Mate”, “el productor vegetal del mate es un arbol que se parece un poco al laurel, de 3 a 6 metros de altura, que forma a veces bosques enteros, y otras veces convive con laureáceas y mirtáseas. Extraordinario en todos sus aspectos, parece de un cultivo dificilmente practicable…”

En el siglo XVII, existía la convicción entre los naturales y también entre los colonos, de que por su especial dureza, la semilla del mate no tenía bastante con la humedad y con los elementos del suelo para germinar y que debía sufrir un comienzo de digestión en el estómago de un pájaro especialmente aficionado a aquella fruta.

Parecía confirmarlo el que nunca hubiese arraigado una semilla tomada directamente del vegetal, y sembrada en las mejores condiciones. En cambio crecían fácilmente las que se encontraban entre los excrementos de los pájaros.

Los Padres Jesuitas hicieron pruebas, sometiendo a distintos grados de ebullición dichas semillas, y obtuvieron plantaciones regulares.

En el siglo XIX, primero en los jardines botánicos sudamericanos, y luego por los mismos agricultores, se ha generalizado la plantación del mate, aún sin recurrir a la cocción en agua de sus semillas, pues dada la abundancia de tierras disponibles, y los pocos cuidados que exige el cultivo resulta remunerador dedicarse a él, porque las plantas espontáneas no bastan ya a cubrir las exigencias del consumo cada vez más extendido.

La historia de la Yerba Mate

Cuando los españoles llegaron a América se encontraron con muchas cosas nuevas: la papa, el maíz, el tomate, la mandioca… y el mate. De los habitantes nativos de América aprendieron a beber esta infusión, aunque en un principio estuvo prohibida por los curas jesuitas, que amenazaban con la excomunión a quien osara probarla. Es que sostenían que esa bebida hecha con raíces de “hierbas” era la “ruina de estas tierras, porque hace a los que la toman flojos, holgazanes, sin honra”.

Sin embargo, los cronistas españoles relatan en sus diarios que los indios llevaban, junto a las armas, unas pequeñas bolsas de cuero (guayacas) en las que guardaban hojas de yerba mate triturada y tostada que masticaban o colocaban en una calabaza con agua y sorbían, usando sus dientes como filtro o por medio de un canuto de caña. Según ellos, lejos de aflojarlos, estas hojas les daban mayor resistencia para las largas marchas o para realizar las labores diarias.

Los españoles comenzaron a beber este brebaje en un recipiente de labios gruesos denominado “bernegal”, del cual bebían utilizando un apartador en forma de cuchara con orificios con el que separaban el agua de las hojas.

La infusión resultante fue aceptada como bebida estimulante, al igual que el té cuando los personajes más importantes de la ciudad de Asunción la incorporaron a la dieta. Como la yerba se cosechaba en la provincia de Misiones o en el interior del Paraguay, los jesuitas decidieron comenzar a colocar plantaciones en lugares más accesibles.

Actualmente el mate se consume en gran parte de Sur de América: Suroeste de Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, parte de Chile y parte de Bolivia.

Propiedades Nutricionales de la Yerba Mate

La yerba mate es similar al té verde, aunque mucho más nutritiva. Cantidades significativas de potasio, sodio magnesio están presentes tanto en las hojas como en la infusión, además de poseer vitaminas A, B, C y E. Por eso, produce un aumento de energía y vitalidad, mayor capacidad de concentración, disminución del nerviosismo y mayor resistencia a la fatiga física y mental.

Una mejora en el ánimo, especialmente en casos de depresión, suele resultar del consumo de este producto. Además de proveer al organismo minerales esenciales, la yerba mate retarda la acumulación de ácido láctico en los músculos, lo que la convierte en un excelente energizante natural para las personas que practican deportes u otras actividades físicas.

 

Fuente: Fans del mate

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*