La Yerba Mate ya tiene su libro

Científicos compilaron tres décadas de investigación sobre yerba mate en un solo libro

La editorial de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), presentó  el libro “La Yerba Mate. Tecnología de la Producción y Propiedades”, que compila a 20 investigadores y con ellos los avances en las diferentes áreas de investigación sobre la producción y consumo de la yerba.

La presentación fue en Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM, en la ciudad de Posadas, Misiones (Argentina)  editado por los ing. Miguel E. Schmalko, ing. Sergio D. Prat Kricun y Rodolfo G. Känzig, quienes cuentan con una larga trayectoria en el sector.

La publicación cuenta con material de más de ochenta investigadores y está separada en cuatro partes: la primera dedicada a la producción agropecuaria; la segunda, al procesamiento y la comercialización; la tercera, al estudio de las propiedades y composición química de la yerba mate y la cuarta, a las formas de consumo y normativa vigente.

Los autores que participaron en los 20 capítulos, son investigadores que trabajan desde distintas áreas, entre ellos están: Ana Thea, Oscar Albani, Beatriz Argüello, Luis Brumovsky, Luis Cañete, Jorge Duce, Darío Ferreyra, Vanessa Hartwig, Santiago Holowaty, Bernardo Kotik, Julio Núñez, Emiliano Lysiak, Patricia Parra, Laura Ramallo, Lucila Sánchez Boado, Griselda Scipioni y Sergio Surkan.

Según explicó Miguel Schmalko, lo que se procuró lograr con el libro es exponer más de 30 años de investigación relacionada a la yerba mate. Destacó que en los últimos años se realizaron muchos trabajos relacionados a la química de la yerba que antes prácticamente no se conocía.

“Hace unos años encontraron que la yerba tiene propiedades antioxidantes, es decir que tiene la propiedad de rejuvenecer las células, ahí apareció la posibilidad de otros usos alternativos como productos de belleza y también como materia prima para alimentos funcionales”, dijo.

Destacó que actualmente se publican en todo el mundo alrededor de 50 trabajos científicos  por año relacionados a los efectos que produce el consumo de yerba.

En cuanto al libro, detalló que el primer capítulo está relacionado al área agrícola y está dirigido a los productores; el segundo analiza todo los aspectos relacionados a la industrialización y comercialización y está destinado a técnicos y profesionales que trabajan en la industria; en el tercer capítulo se estudian las propiedades físico químicas y está destinado a investigadores que trabajan estos temas y el final del libro está dedicado a posibles usos y normativa vigente.

Prat Kricun, otro de los editores del libro, recordó que las líneas de investigación que se desarrollaron en las últimas décadas en materia de cultivo de yerba mate comenzaron a definirse a inicios de los años 70.

“Cuando comenzamos a investigar la yerba mate, nos encontramos que los pocos antecedentes que había databan de las décadas del 20 y el 30, estaban muy desactualizados, entonces tuvimos que empezar prácticamente de cero, desde la semilla. Surgieron trabajos como el de la alta densidad, que nos dio la posibilidad de producir mucho más en el mismo terreno, mejorar los rendimientos”, dijo.

Consideró que las investigaciones que se fueron desarrollando a lo largo de los últimos treinta años. “Cuando comenzábamos, teníamos que convencer a la gente de que la yerba era un alimento, con mucho trabajo, le dimos categoría a este producto madre de nuestra región”, señaló.

Por su parte Rodolfo Känzing  recordó que comenzó a trabajar en yerba mate a mediados de los 70 porque los sectores productivos habían solicitado a la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) que se estudiara el proceso de estacionamiento, porque en aquel momento había escases de producto estacionado, lo que obligaba a las yerbateras a poner yerba sin estacionar en los paquetes y temían que la baja en la calidad les hiciera perder clientes.

“El conocimiento que se ha generado de este producto en los últimos 40 años es espectacular, significó el traslado de conocimiento hacia la industria y sectores productivos que supieron aprovecharlo”, dijo.

Remarcó que hay un amplio terreno para seguir investigando. “Sabemos mucho de la composición química de la yerba, por ejemplo, pero sobre las transformaciones que tienen lugar durante el estacionamiento, todavía tenemos gran desconocimiento. Hacemos estacionamiento acelerado porque se obtienen buenos resultados en materia de sabor y de economía, pero el conocimiento científico de lo que realmente está ocurriendo todavía no lo tenemos, allí hay un campo enorme”, señaló.

Fuente: Chaque Nearural / Misiones OnLine

Un comentario

  1. Dónde y cómo se puede adquirir el libro?

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