Historia del Mate (Ilex paraguariensis): Guaraníes, los primeros productores y Kaingang, los primeros consumidores

Guaraníes, los primeros productores

Cronología de los hitos más importantes de la historia de la yerba mate . Guaraníes, los Primeros Productores. Pau Navajas (*) describe dos procesos diferentes de elaboración de yerba en el período pre colonial.

Barbacuá Mbyky

Cosechero subido al árbol – Crédito: Aldo Chiappe para Caá Porã, el espíritu de la yerba mate (P. Navajas)

En esta ilustración está representado el cosechero, que se tenía que subir al árbol, el que sapeca las hojas directamente sobre las llamas del fuego y los que acarrean la yerba desde el punto del sapecado al punto de secado.

El sapecado de las hojas se realizaba en forma directa sobre las llamas del fuego. Crédito: Aldo Chiappe para Caá Porã, el espíritu de la yerba mate (P. Navajas)

Las plantas de yerba están dispersas en la selva en su estado nativo. El sapecado se tiene que hacer lo antes posible. Este proceso hace que la hoja pierda gran cantidad del agua, con lo cual se vuelve más liviana y menos voluminosa, simplificando su acarreo.

Durante toda la época colonial se hizo así, y se supone que en la época de los indios sería de forma parecida.

En esta imagen está representado un barbacuá primitivo, que todavía no es de túnel, pero tampoco es el sistema más antiguo que es el que se conoce como carijó, que es una simple parrilla sobre el fuego o sobre las brasas. Se observa una canaleta, que es un preanuncio de lo que va a ser el barbacuá de túnel.

 

Barbacuá Yvaté

Escena de trabajo en un Barbacuá Yvaté. Crédito: Aldo Chiappe para Caá Porã, el espíritu de la yerba mate (P. Navajas)

En esta ilustración está representado el equipo de trabajo integrado por una chica, que les ceba mate, y por unos niños correteando y jugando, tratando de reflejar esa característica de la cultura guaraní.

Barbacuá de túnel. Crédito: Aldo Chiappe para Caá Porã, el espíritu de la yerba mate (P. Navajas)

Esta otra ilustración representa el barbacuá nativo más desarrollado, que es el barbacuá de túnel. Éste tiene la ventaja de que produce una yerba mucho menos ahumada que cualquiera de los otros métodos, ya que el fuego se hace alejado del barbacuá, y se conduce el calor separándolo de los humos mediante un túnel de varios metros. Éste libera, debajo de la parrilla, el calor libre de humo. Acá vemos representado al Urû, la figura del responsable de hacer el secado; hasta el día de hoy se conserva ese nombre y esa función dentro de la industria yerbatera. El responsable del secadero, por más que produce toneladas de yerba, es una persona que se vale de su conocimiento y de su percepción sensorial para manejar los tiempos de la secanza.

 

Kaingang, los primeros consumidores

Cronología de los hitos más importantes de la historia de la yerba mate: “Kaingang, los primeros consumidores”. Pau Navajas (*) remonta el descubrimiento de la yerba mate cerca del año 3.000 AC.

Pau Navajas: “Todo hace suponer que los guaraníes aprendieron de los Kaingang el conocimiento de la planta”

Los guaraníes llegaron a la Cuenca del Plata en América del Sur unos 500 años antes de la Conquista; lo hicieron bajando desde el Amazonas. Esta etnia conoció la yerba recién en ese momento, porque en su hábitat originario no había.

En las regiones selváticas, el guaraní se encontró con ocupantes que habían llegado a la región miles de años antes: un grupo de los montaraces, los Kaingang. Por las crónicas se sabe que los guaraníes consumían hojas frescas de una planta de yerba, porque vivían en la zona de la dispersión de la provincia botánica de esta especie.

Los Kaingang son una etnia distinta, perteneciente al grupo lingüístico paleolítico, cazadores-recolectores, no agricultores como los guaraníes. Se sabe, explica Navajas, que las enhebraban en un hilo, y se la ataban a la cintura, y entonces a lo largo de la jornada iban comiendo las hojas. Todo hace suponer que los guaraníes aprendieron de los Kaingang el descubrimiento de la planta. El proceso de elaboración y la forma de consumo son guaraníes casi sin ninguna duda, porque los Kaingang no procesaban las hojas, sino que las consumían frescas.

(*) Pau Navajas es autor de “Caá Porã. El Espíritu de la yerba mate” (Corrientes: Establecimiento Las Marías, 2013)

 

Fuente: La Nación

 

 

 

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