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Hierbas medicinales, el remedio paraguayo contra los excesos de las fiestas

Las hierbas medicinales paraguayas o Poha Ñana en guaraní, herencia de los indígenas de esta etnia, se constituyen en una alternativa natural para paliar los excesos provocados por la ingesta de platos y espirituosos en Navidad o en la víspera del nuevo año.

El popular Mercado 4, el más grande de Asunción, alberga al Paseo de los Yuyos, una estrecha calle que ofrece estas hierbas para contrarrestar los efectos del “karu vai” (comer mal, en guaraní) y el “ka’u ko’e” (resaca).

Javier Torres, vendedor de estas plantas y presidente de la Comisión Paseo de los Yuyos, dijo a Efe que estarán trabajando el uno de enero, como todos los primeros de año, para ofrecer estas hierbas que usualmente se consumen con el tereré, la típica bebida fría paraguaya a base de la infusión de yerba mate que cada vez más países adoptan como costumbre.

“El efecto del alcohol es muy fuerte entonces para limpiar un poco el hígado, los riñones, uno busca algún remedio diurético, para echar todo en la orina”, declaró Torres.

El remedio referido por Torres es el “yorador”, que en guaraní resume las mezclas de hierbas destinadas a que el cuerpo se recupere de la resaca.

Se trata de una combinación de hierbas como el typycha kuratû (“Scoparia dulcis L.”) y el jagua ra’yi (“Vernonia Cognata”), que acompañan al tereré y cuyo consumo se remonta a los primeros guaraníes.

“Nuestros remedios refrescantes son una herencia de los guaraníes, por eso los nombres son difíciles de pronunciar en español”, añadió.

Respecto a quienes no han abusado del alcohol, pero sí se han sobrepasado con los manjares propios de las fechas y quieren aliviar la pesadez de estómago, Torres recomendó una mezcla que nunca falla: el burrito (“Wenatia Calycina”) con ajenjo.

“Para el estómago se toma burrito con ajenjo, un poquito de cada uno en el tereré. El ajenjo es un poco amargo, no hay que abusar, si buscas algo más liviano podes tomar el burrito con el hinojo, te limpia todo el estómago y es refrescante”, dijo Torres.

Esto lo dice alguien que prácticamente se ha criado en el Mercado 4, ya que su abuela fue una de las impulsoras de la venta de yuyos o plantas medicinales.

“Mi abuela fue la fundadora prácticamente de la venta de los yuyos acá en el Mercado 4 y yo crecí entre los yuyos y aprendí las propiedades de las plantas medicinales gracias a ella, que hace 60 años empezó con este negocio”, señaló Torres.

Un comercio que actualmente mantiene a unas 50 familias que tienen sus puestos en el Paseo de los Yuyos y venden una media de un millar de ramilletes, que tienen una docena de unidades.

“Nosotros vendemos por docenas y ganamos 1.000 guaraníes (unos 17 centavos de dólar) por cada docena. Y vendemos otra vez a los que preparan tereré que duplican esa ganancia”, señaló Torres.

El Paseo de los Yuyos es toda una institución en Asunción, un lugar de visita ineludible que fue reconocido por la Cámara de Diputados como “sitio turístico”, que también nombró como “bien cultural y patrimonio nacional” a las plantas medicinales autóctonas.

De hecho, el consumo de las hierbas medicinales está tan arraigado en el país suramericano que la Cámara Baja declaró en 2014 el primero de agosto como Día del Poha Ñana.

Un argumento de peso para dejarse llevar por el jolgorio navideño y de fin de año con la seguridad de que no hay resaca o malestar estomacal que en Paraguay no sea eliminado por un contundente cóctel de yuyos.

Y por supuesto batido en un refrescante tereré, otra de las señas de identidad de los paraguayos, cuyo consumo cobra más significado en la época navideña, que en varios países sudamericanos coincide con la calurosa estación estival.

Fuente: eldiario.es

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