Artesano argentino resguarda la tradición del mate

Por Juan Manuel Nievas

Un artesano argentino resguarda en el país austral la tradición de elaborar el recipiente del mate, la popular infusión del Río de la Plata, mediante la confección de bordes en plata y alpaca para recubrir el elemento que comparten quienes participan en las denominadas “rondas de mate”.

Se trata de Ramón Vidal, quien recibió a Xinhua en su taller del barrio de San Telmo, una emblemática y tradicional zona en la ciudad de Buenos Aires (capital argentina), donde calles empedradas y caserones antiguos dictan el ritmo de cada día.

“Siempre me gustó trabajar con las manos. Me formé en la escuela industrial, de donde se salía con un oficio. Mi idea era ser técnico electromecánico. Eso me llevó a hacer otras cosas, y pasé por la escultura, la cerámica, y terminé en los metales”, repasó el maestro artesano.

El mate forma parte de la vida diaria de los argentinos, que lo toman tanto en soledad como en grupo, sin importar la clase social, país donde también es común compartirlo en el trabajo, en las oficinas o en las largas noches de estudio de los alumnos.

“El trabajo me fue formando, al ir haciendo piezas que me pedían por encargo. Los libros también me enseñaron y además hice cursos con plateros que tienen mucha más experiencia que yo”, afirmó Vidal.

El artesano sabe que al trabajar cada pieza, interviene con un objeto prácticamente de culto en el país sudamericano, además de que cuenta con una terminación estética que es muy apreciada.

“El mate (recipiente para la yerba) es una pieza que se vende mucho, es clásica de acá de Argentina, y es una pieza linda, me gusta la combinación de la calabaza con el metal. Es una tradición tener mates con virolas trabajadas”, agregó.

La “virola” a la que refirió el artista es el implemento que se coloca en la boca del recipiente a fin de preservar su borde.

Suelen ser de alpaca o de plata, modalidades que Vidal trabaja, a fin de evitar que se raje el cuerpo, normalmente de calabaza, por los cambios bruscos de temperatura cuando se incorpora el agua caliente a la yerba.

“El mate es reunión. Es además un objeto lindo. Trato de darle una belleza no muy exagerada para que lo pueda usar la gente y lo pueda apreciar”, señaló Vidal.

Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el año pasado productores despacharon en el país poco más de 250 millones de kilogramos de yerba mate.

En Argentina, el mate está presente en el 90 por ciento de los hogares, y según el INYM, una persona ingiere un promedio de 100 litros de mate por año, contra 30 litros de vino y 18 litros de agua mineral.

En el país austral existen más de 200.000 hectáreas sembradas de esta planta, principalmente en las provincias de Misiones y Corrientes en el noreste argentino, así como unos 17.000 productores.

Fuente: spanish.xinhuanet

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