¿A quién no le pasó?

Laura Gabriela Villegas

“Un día mi papá, que era un tipo super tranquilo, va a tomar mate al fondo de la casa y se da cuenta que tenía tapada la bombilla,  vuelve a la cocina para destapa y se vuelve para al fondo, se sienta y otra vez se le tapa y así le sucede como ¡¡4 veces!!. De pronto lo vemos salir de la cocina y tira el mate, cual beisbolista, contra la pared partiéndolo en dos, luego, mira el mate con cara de triunfador y dice: ¡Viste no me ganaste, te hice m… nomás!”.

 

Norma Ciani

” Una tarde mi hijo trajo a sus compañeros a casa y se me ocurrió prepararles un chupa y pase, uno de ellos no sabia que debía tomar y pasarlo y se lo¡¡¡ tomo todo!!! (Los demás lo miraban y no le decían nada. El pensaba que eramos locos tomar en semejante mate. Se llevó un dolor de panza nada más”

 

Cecilia Fran

“Arrancamos tomando mate en lo de una amiga, ella suele ponerle edulcorante, una vez que arrancamos con la mateada yo lo sentí horrible, pero dejé pasar algunos a ver si mejoraban. Después de 5 mates y sin mejorar, nos damos cuenta que no le estaba poniendo edulcorante, sino que era ¡¡¡ SAL!!!!”

 

Cristián Gomez

“El mecánico de mi auto me dijo que el agua estaba fría y tuve la mala idea de servir el agua por la bombilla. ¡¡El resultado fue un mate volador!! menos mal que no tuvo buena puntería.”

 

Marce José

“Mi abuelo llegó de Cataluña a principios de siglo, a buscar oportunidades en Argentina, y por supuesto en algún momento llegó la ocasión de probar el mate. El problema es que no entendió bien las instrucciones, y en lugar de sorber el mate, ¡sopló! Se quemó la mano, tiró el mate, lanzó algún insulto en catalán, y olvidate de volver a intentarlo”

 

Ani Grillo Baliño

Estabamos en chapadmalal y salimos con mis papas a tomar mate. cuando ya habiamos llegado al lugar que nos gustaba y mi mama preparo el mate, se dió cuenta que en vez de azúcar había traido la sal. El primero y último se lo sirvió a mi papa, ¡¡pobre!!”

Un comentario

  1. Tengo dos hijas , que en algún momento fueron chiquitas .
    Uno de mis trabajos me obligaba a viajar al interior mas o menos seguido, adonde iba acompañado siempre por mi “amigo el mate” .
    Cuando estaba en Bs:AS , llevaba a mis hijas al colegio para compensar mis ausencias involuntarias , pero me costaba hacerles poner el cinturón de seguridad , hasta que encontré un método innovador : sentaba a mi “amigo el mate” en el asiento del acompañante , le ponía el cinturón y le aconsejaba que no se lo sacara, entonces mis hijas se caían de la risa y enseguida se colocaban el cinturón . Así conocí una propiedad mas del la yerba y el mate (medicina preventista).

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